Dissection - Live Rebirth

Enviado por Hammer el Sáb, 03/02/2018 - 22:22
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Disco 1:
CARA A.
1. At the Fathomless Depths (02:04)
2. Night’s Blood (07:36)
3. Frozen (04:15)
4. Maha Kali (06:23)
CARA B.
5. Soulreaper (06:57)
6. No Dreams Breed in Breathless Sleep (01:22)
7. Where Dead Angels Lie (07:58)
8. Retribution – Storm of the Light’s bane (05:41)

Disco 2:
CARA A.
1. Unhallowed (07:10)
2. Thorns of Crimson Death (09:00)
3. Heaven’s Damnation (04:30)
4. In the Cold Winds of Nowhere (05:01)
CARA B.
5. Elizabeth Bathory (Cover de Tormentor) (05:28)
6. The Somberlain (09:11)
7. A Land Forlorn (07:24)

VIDEO DEL SHOW COMPLETO (Rebirth of Dissection)

Siete años habían transcurrido.

Jon Nödveidt había sido capturado, acusado, juzgado y condenado por el homicidio de un hombre en 1997 en coautoría con un tipo llamado Amir Khoshnood-Sharis (de origen iraní) apodado Vlad y quien era amigo suyo, ambos adeptos a la Misanthropic Luciferian Order. A pesar de la condena inicial de diez años, fueron liberados en 2004, año en el que Jon decide volver a la escena nuevamente, retomar las cosas donde las dejó y volver a patear culos.

No obstante, Dissection no era precisamente una criatura viva, el último show antes del encarcelamiento de Jon tuvo lugar en Alemania en agosto del ’97, los miembros originales de la banda se encontraban en otros proyectos musicales así que Jon - prácticamente de la nada - forma un nuevo escuadrón para alzarse en armas una vez más. Es algo que sabemos todos, Dissection fue Jon Nödveidt, su creación y su legado. Los músicos que lo acompañaron siempre estuvieron a merced de los ideales musicales de Jon, en esta segunda era no sería distinto. Decide entonces, hacerse con los servicios de tres tipos para revivir la agrupación de las cenizas y producir nuevo material. Como lo saben muchos, ese esperado material salió a la luz en 2006 bajo el nombre de Reinkaos, un disco que dejó con sensación agridulce a sus fanáticos más adeptos, una bestia desgarradora y maléfica pero asimismo lenta y lastimera. En fin, ese momento es un asunto distinto al de la presente reseña.

Como decía antes, Jon contacta nueva sangre para su esperado retorno; el sueco Jonas Asklund en la batería, tremendo músico el hijo de p*ta (ex Dark Funeral y futuro miembro de Gorgoroth), Set Teitan, italiano, en la guitarra y el francés Brice Leclercq en las cuatro cuerdas. Con la cuadrilla lista se programa la ceremonia de renacimiento para finales de octubre de 2004, la noche del 30, tan solo un par de meses después de la puesta en libertad de Jon. ¿El lugar?, cómo no, su natal Suecia. De tal forma se documentó la masiva asistencia (sold-out) en el Arenan del Fryshuset de Estocolmo para ver una banda que – prácticamente - había vuelto de entre los muertos.

El show demostró que Jon Nödveidt no había perdido su fuerza ni sus habilidades de ejecución, se presenció una banda compacta y poderosa. Un nuevo comienzo después de un oscurísimo episodio de vida y muerte, como decía el mismo Jon en entrevistas, lo único que quería es ver hacia el futuro, no hablar de lo sucedido en 1997 y continuar su vida. Llegó a afirmar que no se sentía orgulloso por lo que había hecho, se sentía un hombre nuevo. Evidentemente la historia nos dice que Jon cada vez más fue cayendo en el abismo que en sus letras aseveraba haber visitado, un abismo infernal del cual no saldría nunca, un oscuro averno que lo llevaría a cometer suicidio poco menos de dos años posteriores al show de resurrección en Estocolmo aquella fría noche del 30 de octubre.

Por fortuna para nosotros, el show fue documentado en audio y video. Hora y media de poder absoluto donde Dissection en pleno da un repaso a sus dos primeros álbumes, The Somberlain y Storm of the Light’s Bane. También comparte nuevo material, el cual pertenecería a su futuro LP Reinkaos, además de un cover de los húngaros Tormentor. Buen setlist sin duda, puedo decir francamente que solo echo de menos uno de mis temas favoritos, Black Horizons; aunque por otro lado es justo decir que interpretaron básicamente todo Light’s Bane, un álbum espectacular por donde se vea. Con esto recordamos otro gran directo de estos tipos, el Live Legacy, grabado en el Wacken del ’97, un documento de mucho valor pero que peca precisamente por su corta duración, es lo que tiene no ser cabezas de cartel en un festival tan masivo. En el directo de Estocolmo Jon en cambio puede dar rienda suelta a la ejecución de su material más largo y cañero. No dejo de imaginar que pudo ser incluso mejor aún si Jon hubiese tenido en mente más temas del Reinkaos para la época porque estoy seguro que muchos de ellos en vivo ganan muchísima fuerza. Pero no podemos quejarnos, hora y media para la velocidad y la dificultad técnica de Dissection es una duración que le hace muchos méritos.

Antes de comentar a grandes rasgos el directo como tal es necesario explicar la forma en la que ésta helada ceremonia se desplegó en las calles para llegar a las manos de los devotos fans. En síntesis, Dissection lanzó tres publicaciones del mismo show. En 2006, poco antes del desvanecimiento de Jon, se publicó el DVD Rebirth of Dissection el cual contenía la totalidad de la presentación, entrevistas y demás material extra. Posteriormente, en septiembre de 2009 se lanzó en formato CD el audio del show bajo el nombre de Live in Stockholm 2004, una publicación oficial pero que no tenía el beneplácito de los miembros restantes de la agrupación. En esta oportunidad no se incluyó el total de canciones interpretadas la noche del 30 de octubre debido a la limitación de capacidad del disco compacto. Finalmente, menos de un año después, en marzo de 2010, se lanzó Live Rebirth, una edición limitada en formato vinilo (doce pulgadas), esta vez con el audio completo de la presentación. Esto no es más que una mera anécdota comercial, las tres publicaciones (2006, 2009 y 2010) corresponden a la grabación del mismo show de “renacimiento” del 30 de octubre, la diferencia solo radica en los formatos y el material físico y digital que contienen, además de la diferencia lógicamente en las portadas (basta indicar de todos modos que la única diferencia entre la portada de Rebirth of Dissection y Live Rebirth es el título de la publicación y el nombre de la banda, el cual se imprime en rojo en 2010).

Pues bien, comentemos concisamente el concierto. Una fría introducción ya conocida por todos (At the Fathomless Depths) abre las puertas del caos; Night’s Blood señores. Un temazo con mayúsculas. Una calidad de sonido sobresaliente para tanta caña sin duda. La voz de Jon se encuentra en un punto de salvajismo puro. Supongo que tiempo de sobra tuvo en prisión para practicar sus growls ¿eh?, sinceramente destaco la ejecución. Los que somos guitarristas sabemos que Dissection gozó de un material formidable en las seis cuerda siempre, tal vez por sí solas la dificultad de sus armonías no era tan alta como en otras bandas (viene a mi mente Emperor) pero sin duda canciones como Night’s Blood tienen todo para ser un himno guitarrero del metal extremo. Pues bien, lo que me impresiona realmente es la capacidad del puto Jon para berrear como lo hace sin descuidad un solo segundo la armonía que se cocina en sus manos; musicalmente un genio. Vaya forma de abrir un show, una patada en la cabeza sin duda.

Sin parar van directo a Frozen, clásico de la primera placa de Dissection, gran pista que nos sigue ratificando la calidad de estos tipos en directo, no se equivocó Jon a la hora de escoger sus nuevos compañeros. un saludo al público y luego sigue Maha Kali, por primera vez tocada en vivo, el tema que cierra Reinkaos, una canción para que la multitud tome un respiro, más melodía y menos velocidad, ¡pero no te confundas! La brutalidad continúa.

Ya tomamos un poco de aire, inhala, exhala, y mejor que lo hagas porque Soulreaper es uno de los temas más espectaculares que compuso Jon, el tipo siempre tuvo armonía en su mente, pero esta canción (armonía tiene lo que quieras igualmente) es una aplastante cadena de riffs y blast-beat, como lo dije hace años, tiene un aire a old school noruega que te cagas. En vivo se convierte en una jodida bomba de hidrógeno.

Una vez más reposamos, nos preparamos para una seguidilla de caos. No Dreams Breed in Breathless Sleep nos conducen a Where Dead Angels Lie, probablemente el tema más comercial de la banda, melódico (y melancólico), muy acorde para corearlo con ferocidad en una sala de conciertos. Impecable el trabajo guitarrero de Jon y Set que no se quedan cortos. La brutalidad regresa con otro de los himnos de la banda, Retribution – Storm of The Light’s Bane nos golpea con fuerza, un tema de corta duración pero que contiene un festival de riffs espectacular, en vivo suena aún más potente. Llegamos a la mitad del directo, el primer vinilo finaliza aquí.

Unhallowed abre el segundo, otro de los temas espectrales de Light’s Bane, melodía y oscuridad en partes iguales, no escatiman en esfuerzo, las pistas tienen una duración de seis, siete u ocho minutos y estos tipos no paran. Es impresionante porque en estudio puedes hacer lo que se te ocurra, puedes limpiarlo y editarlo como sea. En vivo es otra historia, Asklund es un atleta como ya lo sabemos y el trabajo de Leclercq tampoco puede pasar por alto (algo ignorado sí que está, no lo neguemos). Le sigue Thorns of Crimson Death, otra oscura sonata que contiene unos momentazos vocales que vienen muy bien con toda la movida fúnebre que tiene esta pista, aquí se cierra el contenido de Light’s Bane. En tanto Heaven’s Damnation y la en ocasiones olvidada In the Cold Winds of Nowhere son otros rescates de The Somberlain, cañeras, de duración corta, mucho cambio de tiempo y tal. Elevado desempeño.

Elizabeth Bathory es el cover de Tormentor que mencionaba, un corte cañero y muy de la old school pero interpretado al estilo de Dissection, armonía y brutalidad junto a unas desgarradoras voces de Jon que entre berrido y berrido le rinden un gran homenaje a los húngaros. Es un tributo que desde los noventa, en la primera era de la banda, ya se tocaba en vivo. Nada que replicar.

Las dos últimas canciones son clásicos de antaño, The Somberlain es en mi opinión el mejor corte de dicho álbum, a Jon se le sale el alma entre cada verso, una espléndida brutalidad, impensable un show de Dissection sin este temazo. Para finalizar A Land Forlor, siete últimos minutos de buen metal extremo y melodías heladas como los paisajes escandinavos, buena manera de cerrar el show. Dudo mucho que alguno de los asistentes aquella noche sintiera la menor señal de desilusión, al contrario, pagaron por un show de metal y les partieron el culo, es lo que quería Jon, regresar por todo lo alto.

Cinco cuernazos para un directo imprescindible si eres fanático de Dissection. Muy bien ejecutado, lleno de clásicos y con una duración notable, los fanáticos de la agrupación querían un directo así y es difícil pensar que no quedaran satisfechos. La noche del renacimiento de la banda documentada plenamente en todo formato; audio y video, ¿acaso falta algo?, no lo creo.

Jon Nödveidt: Voces y Guitarra.
Set Teitan: Guitarra.
Tomas Asklund: Batería.
Brice Leclerq: Bajo.

Sello
High Roller Records